Reforma Constitucional: Los acreedores primero

La reforma del art. 135 de la Constitución proclama un nuevo derecho: el de nuestros acreedores a cobrar del Estado antes que nadie, lo que obliga a financiar los servicios públicos con el dinero que sobre después del pago de la deuda y sus intereses.

¿Qué país soberano antepondría a sus acreedores antes que a sus ciudadanos? Pues ninguno. Por desgracia, nos exigen garantías adicionales para seguir prestándonos, y necesitamos más dinero pese al mucho que ya nos han prestado, y que no está claro que vayamos a poder devolver.

El pasado 23 de agosto Zapatero convocaba al Congreso para anunciar, por sorpresa, la presentación de una reforma de la Constitución con la que fijar el límite de déficit del Estado, y garantizar la “estabilidad presupuestaria” por mandato constitucional. La iniciativa, pactada previamente con Rajoy y respaldada por la Unión Europea, se concretó en apenas 48 horas, y se está tramitando de manera urgente para que entre en vigor antes de que se disuelvan las Cortes.

En apenas 10 días, la idea que lanzaba Zapatero se ha concretado en una propuesta aprobada por PP, PSOE y UPN: una celeridad asombrosa para una medida que, aunque se apruebe ahora, no entrará en vigor hasta 2020 y que, de todas formas, es innecesaria, puesto que el déficit de Estado ya se encuentra limitado por el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. El artículo 126 de dicho Tratado establece que “los Estados miembros evitarán déficits públicos excesivos“, entendidos como el 3% del PIB para el déficit anual, y del 60% del PIB para la Deuda pública acumulada; criterios que se aplican desde que se introdujera esta disposición en el Tratado de Maastricht, en 1992.

Entonces, ¿qué necesidad hay de Constitucionalizar el límite del déficit precisamente ahora? Pues ninguna, como muy bien señaló Josu Erkoreka, ya que “los tratados internacionales válidamente celebrados, una vez publicados oficialmente en España, formarán parte del ordenamiento interno” (art. 96.1 CE) y “corresponde a las Cortes Generales o al Gobierno, según los casos, la garantía del cumplimiento de estos tratados” (art 93 CE). De hecho, en virtud de esos mismos tratados, la Comisión Europea revisa todos los años los proyectos de Presupuestos Generales del Estado antes de que se presenten al Parlamento español.

Lo que la reforma esconde

Quizá la razón por la que se opta por una reforma exprés y sin referéndum, que ha salido adelante con los únicos votos del PPSOE mientras más de la mitad de las fuerzas políticas con representación parlamentaria han decidido no participar en la votación, se encuentre en el futuro artículo 135.3 de nuestra Constitución:

3. El Estado y las Comunidades Autónomas habrán de estar autorizados por Ley para emitir deuda pública o contraer crédito. Los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y su pago gozará de prioridad ABSOLUTA….

Prioridad absoluta, lo han leído bien. Es decir, que si en el futuro el Estado español no tiene suficiente dinero para pagar su deuda y los servicios públicos, deberá priorizar el pago de la primera a costa de los segundos. Lo que proponen PP, PSOE y UPN es que la Constitución proclame un nuevo derecho: el de nuestros acreedores a cobrar del Estado antes que nadie, lo que obliga a financiar los servicios públicos con el dinero que sobre después del pago de la deuda y sus intereses.

¿Qué país soberano antepondría a sus acreedores frente a sus ciudadanos?… pues ninguno. Por muy loables que sean el equilibrio presupuestario y la reducción del déficit como políticas para garantizar la viabilidad económica del Estado del Bienestar, y la capacidad de respuesta pública frente a las crisis económicas, ningún gobierno en su sano juicio optaría por constitucionalizar semejante derecho. Por desgracia, no nos encontramos en posición de elegir, puesto que seguimos necesitando dinero pese al mucho que ya nos han prestado, y que no está claro que vayamos a poder devolver.

Nuestros amigos europeos ha solicitado garantías adicionales antes de seguir comprando deuda pública española y las tendrán, ya que esta disposición entrará en vigor en cuanto se apruebe la modificación en unas semanas, no en 2020. Con ella, se supedita el Estado del Bienestar a la capacidad de quienes nos gobiernen para contener el despilfarro y la descapitalización de lo público, algo que han demostrado ser incapaces de hacer durante las últimas décadas… cuando no quede nada privatizable habrá que empezar a cerrar hospitales y/o subir otra vez los impuestos a quienes los pagan, como ya nos han anunciado.

Lástima que, habiendo alternativas, casi veinte millones de españoles se empeñen en seguir votando a quienes han demostrado ser meros testaferros de los poderes económicos, incapaces por tanto de subir los impuestos a lo ricos y a las empresas, combatir el fraude fiscal y optimizar el gasto de nuestro raquítico sector público… empezando por desinflar los concursos que adjudican a quienes les patrocinan. De lo que la ciudadanía elija el 20N depende que España se convierta en esclava de sus acreedores, como quieren PP y PSOE, o se se desrreforme el artículo 135 de la Constitución para recuperar la soberanía a la que han renunciado por su incapacidad de gobernarnos.

Cómo evitar (o dificultar) la mayoría absoluta del PP con una sencilla reforma legislativa

Una sencilla modificación del artículo 162.2 de la Ley Orgánica 5/1985 del Régimen Electoral General que reduzca a 1 o 0 la asignación inicial de escaños a cada provincia podría evitar (o dificultar) la mayoría absoluta del PP, y se justifica desde el más estricto rigor democrático, al hacer que el valor de los votos de todos los españoles sea más o menos el mismo y que millones de ciudadanos dejen de estar infrarrepresentados en el Congreso

Estimado/a diputado/a socialista,

Dado que le han fastidiado las vacaciones con el tema de la reforma del artículo 135 de la Constitución, y aprovechando que las Cámaras están reunidas, le hago participe de una sencilla reforma que está en sus manos hacer para evitar (o dificultar) la mayoría absoluta del PP en las próximas elecciones: modificar el artículo 162.2 de la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General (y el 162.3) para que la asignación inicial de escaños a cada provincia en el cálculo del tamaño de las circunscripciones sea de 1 o 0, según les convenga.

Como planteo en mi último artículo, la medida no sólo se justifica desde el más estricto rigor democrático, al hacer que el valor de los votos de todos los españoles sea equipare parcialmente y que millones de ciudadanos dejen de estar infrarrepresentados en el Congreso, sino que también les servirá para minimizar la debacle que se les viene encima y -quien sabe- conseguir que si gobierna Rajoy, lo haga sólo durante 4 años.

Si observa la simulación de los resultados de las elecciones generales de 2008 en función del tamaño inicial de la circunscripción observará que la reforma propuesta sólo perjudica al PNV y al PP, partidos claramente privilegiados con el sistema actual, por lo que no les debería costar demasiado reunir los votos para conseguir la mayoría absoluta necesaria.

A CiU la medida les beneficia claramente: con estos votos, y los suyos, ya suman 180. No obstante, podrían atraer a la causa también a Esquerra, IU, CC-PNC y UPyD, habida cuenta de que -pese a no beneficiarse directamente con los datos de 2008- el crecimiento del tamaño de Tenerife, Barcelona y Madrid hace más difícil que pierdan su actual representación, y les sitúa un poco más cerca de incrementarla.

Además, estoy seguro que el jefe de comunicación del candidato Rubalcaba sabrá cómo convertir esta idea en una campaña de lavado de imagen del partido socialista, que buena falta les hace. Mientras “los que no creen en el valor igual de los votos” califican la reforma de atraco y recurren al Constitucional, el partido socialista resurge de sus cenizas como el paladín de la democracia… y con la coartada perfecta: no sólo no se benefician sobre el papel, sino que la idea la propuso el Consejo de Estado.

Es posible que, bien ejecutada, esta campaña les sirva para recuperar a los menos indecisos y desengañados o, al menos, para frenar la sangría en intención de voto. Desde luego, con el mío no cuenten, ya que aunque no quiero que gobierne el PP, jamás votaría al PSOE para evitarlo. No soy tan tonto como no darme cuenta de lo cercanas que son sus posturas en los asuntos realmente importantes, y el peligro que representa el entendimiento entre ustedes. Al fin y al cabo, del bipartidismo al partido único sólo hay un pequeño paso.

La pregunta es… ¿Cuán grande será la caída?

Con el actual sistema de cálculo del tamaño de las circunscripciones, al PP le basta que el 13% de los votantes socialistas se cambien de bando (o el 22% de los socialistas se abstuvieran) para conseguir mayoría absoluta. Sin embargo, no alcanzaría esa mayoría absoluta si se aplicase alguno de los dos sistemas alternativos propuestos en el artículo.

Resultados electorales en función del sistema de cálculo del tamaño de las circunscripciones
2 escaños iniciales
(sistema actual)
1 escaño inicial
(prop. Consejo Est.)
0 escaños iniciales – Min. 1
(prop. ReadyforTomorrow)
PSOE -22%
PP =
PSOE -13%
PP +13%
PSOE -22%
PP =
PSOE -13%
PP +13%
PSOE -22%
PP =
PSOE -13%
PP +13%
Fuente: Elaborado por ReadyForTomorrow extrapolando sobre los datos de las elecciones de 2008
sobre la (falsa) premisa de que el resto de partidos repiten resultados. Entre paréntesis, millones de votos.
PP 176
(10,278)
176
(11,614)
170
(10,278)
171
(11,614)
172
(10,278)
174
(11,614)
PSOE 144
(8,805)
145
(9,821)
145
(8,805)
148
(9,821)
140
(8,805)
144
(9,821)

De hecho, analizando los diferentes resultados que depararía el escenario propuesto, y las circunstancias en las que el PP podría alcanzar la mayoría absoluta con los sistemas alternativos de cálculo del tamaño de las circunscripciones, parece que la mejor alternativa es optar por la propuesta del Consejo de Estado (1 escaño inicial por circunscripción).

Mayorías absolutas del PP según el sistema de cálculo del tamaño de la circunscripción
2 escaños iniciales
(sistema actual)
1 escaño inicial
(prop. Consejo Est.)
0 escaños iniciales – Min. 1
(prop. ReadyforTomorrow)
PSOE -22%
PP =
PSOE -13%
PP +13%
PSOE -30%
PP =
PSOE -18%
PP +18%
PSOE -25,5%
PP =
PSOE -14%
PP +14%
Fuente: Elaborado por ReadyForTomorrow extrapolando sobre los datos de las elecciones de 2008
sobre la (falsa) premisa de que el resto de partidos repiten resultados. Entre paréntesis, millones de votos
PP 176
(10,278)
176
(11,614)
176
(10,278)
176
(12,025)
176
(10,278)
176
(11,716)
PSOE 144
(8,805)
145
(9,821)
136
(7,902)
141
(9,370)
136
(8,433)
142
(9,708)

De optarse por dicha alternativa, el pacto probablemente sería sólo con CiU y -posiblemente- serían necesarias medidas adicionales, como derogar la última modificación del artículo 169.3 de la LOREG. La lógica de esta derogación es clara: mientras que el PP puede captar a los votantes de partidos extraparlamentarios de (extrema) derecha que no logren presentarse, los de izquierdas y “otros” dificilmente votarán al PSOE (¿o acaso ven a los votantes de C’s, PACMA, PAR, CHA, ARALAR, PUM+J, LOS VERDES… votando al PSOE?).

En cualquier caso, creo que la propuesta bien vale el intento aunque eso implique retrasar un poco las elecciones. Cierto que ver las cargas policiales contra los falangistas en la Cruz de los Caidos en plena jornada electoral (20N) es una publicidad impagable, pero mejor retrasar un mes las elecciones que prolongar cuatro años más la travesía del desierto en la que se embarcan.

Hagan lo que hagan, publicaré en esta misma entrada la simulación de los resultados de las próximas elecciones con los tres sistemas de cálculo del tamaño de las circunscripciones, para que sepan si su decisión fue la acertada o no.

El negocio de la política y la financiación pública de los partidos políticos

La política es un negocio, que duda cabe. Sin embargo, cuando me refiero a que es un negocio no me refiero a sospechosas recalificaciones de terrenos, ni al intercambio de maletines en aparcamientos vacíos a altas horas de la noche. Hablo del negocio de hacer política, por el cual los partidos políticos facturan todos los años al menos 184,7 millones de euros a cargo de los presupuestos generales del Estado; sin contar las subvenciones electorales (Datos 2005 – Conclusión 5ª – pg 236). Estas ayudas, que tan generosamente se conceden a si mismos, son parte fundamental del engranaje que mantiene la soberanía nacional en manos de los partidos políticos, y frenan el avance electoral de otras alternativas políticas más austeras.

A pesar de lo desorbitado de las partidas presupuestarias, y de haberse incrementado un 43,85% entre 1999 y 2005, parece que no son suficiente para pagar los 144,8 millones de euros que los partidos políticos deben a las entidades de crédito, de los cuales más del 46% corresponden al PSOE (+PSC). Afortunadamente para todos ellos, sus acreedores no parecen tener mucho interés en cobrar, como pasa con los 19,5 millones de euros en deudas ya vencidas pendientes de pago (Datos 2005 – Conclusiones 9ª y 10ª – pg 237).

Me pregunto cómo serán capaces de gastar tanto dinero, por qué los bancos no cobran (¡o incluso condonan!) sus deudas y, sobre todo, con qué autoridad se presentan estos partidos a unas elecciones para gobernar un país si ni siquiera son capaces de gestionar sus propias finanzas para ser económicamente viables. Veamos como se reparte(n) el dinero de todos.

Subvención electoral: A los que ganan, la campaña electoral les sale GRATIS

La Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General establece, para las elecciones generales, una serie de subvenciones a través de las cuales el Estado compensa el dinero invertido en la campaña electoral, pero estas subvenciones sólo se conceden a aquellos partidos políticos que consigan representación parlamentaria.

La cuantía de las subvenciones se actualizan en cada convocatoria electoral, y se corresponden con los siguientes conceptos e importes (datos 2008):

  • 21.167,64€ por cada Diputado o Senador obtenido.
  • 0,79€ por cada voto al congreso en aquellas circunscripciones en las que se haya obtenido, al menos, un diputado.
  • 0,32€ por cada voto obtenido por los candidatos que hayan obtenido un escaño de senador.

Las cantidades a percibir están limitadas a una cantidad máxima, establecida en 0,37 por habitante en cada circunscripción. Este tope lo alcanza el ganador y, en muchas circunscripciones, también la segunda fuerza política, en función de grado de bipolarización del voto.

Además de lo anterior, cada partido político recibe 0,21€ por elector en cada una de las circunscripciones en las que se haya presentado candidaturas si obtiene Diputados o Senadores suficientes para constituir un grupo parlamentario en alguna de las dos Cámaras. Este dinero no cuenta para el límite de subvención, y sólo puede utilizarse para compensar el gasto ocasionado por el envío postal de propaganda electoral y papeletas a los votantes.

Sabiendo esto, a partir de los resultados de las pasadas elecciones se pueden calcular las subvenciones que corresponden a cada partido político y el balance económico de su campaña electoral:

Coste Estimado de las campañas electorales de 2008
Partido Presupuesto Subv.
Campaña
Subv.
Buzoneo
Coste
Campaña
PSOE 18.6 mill € 15,77 mill € 7,11 mill € 0€
PP 20,4 mill € 13,54 mill € 7,11 mill € 0,16 mill €
IU 4,5 mill € 0,30 mill € 0€ 4,3 mill €
CiU 3 mill € 1,14 mill € 1,51 mill € 0,45/1 mill €
PNV 0,95 mill € 0,49 mill € 0,25 mill € 0,2/0,3 mill €
ERC 1,5 mill € 0,30 mill € 0€ 1,2 mill €
BNG ?? mill € 0,17 mill € 0€ ? mill €
CC ? mill € 0,16 mill € 0€ ? mill €
UPD 0,25 mill € 0,13 mill € 0€ 0,13 mill €
NA-BAI 0,23 mill € 0,07 mill € 0€ 0,15 mill €

Por supuesto, la ley electoral establece que los partidos que no obtenga representación parlamentaria no tienen derecho a subvención alguna, ni siquiera por número de votos. Supongo que cuando el presidente Zapatero se comprometió a “trabajar para que todas las personas tengan las mismas oportunidades para tener éxito” al cierre de su primer debate electoral, no se estaba refiriendo a la igualdad de oportunidades de los partidos políticos que se presentan a las elecciones.

El negocio continua toda la legislatura

La transferencia de dinero público a las cuentas de los partidos políticos no acaba en la campaña electoral. La Ley Orgánica 8/2007, de 4 de julio, sobre financiación de los partidos políticos establece otro paquete de subvenciones anuales para atender los gastos de funcionamiento de los partidos políticos con representación parlamentaria.

En este caso, la cuantía de la subvención la determina el Gobierno en los presupuestos generales del Estado y se reparte 1/3 en función del número de Escaños y 2/3 en función del número de votos obtenidos en las elecciones al Congreso de los Diputados.

La distribución del presupuesto para 2008 según los resultados de las elecciones del 9 de marzo sería el siguiente:

Subvenciones anuales estimadas a los partidos políticos (2008 final)
Partido Votos Escaños Subvención
por Votos
Subvención
por Escaños
Subvención
Anual
PSOE 11.288.698 169 40.263.101,01 € 21.242.495,24 € 61.505.596,25 €
PP 10.277.809 154 36.657.589,91 € 19.357.066,67 € 56.014.656,58 €
CIU 779.425 10 2.779.954,56 € 1.256.952,38 € 4.036.906,94 €
EAJ-PNV 306.128 6 1.091.858,65 € 754.171,43 € 1.846.030,08 €
ERC 291.532 3 1.039.799,48 € 377.085,71 € 1.416.885,20 €
IU 969.871 2 3.459.213,28 € 251.390,48 € 3.710.603,76 €
BNG 212.543 2 758.071,50 € 251.390,48 € 1.009.461,98 €
CC-PNC 174.629 2 622.844,64 € 251.390,48 € 874.235,12 €
UPyD 306.078 1 1.091.680,32 € 125.695,24 € 1.217.375,56 €
NA-BAI 62.398 1 222.553,30 € 125.695,24 € 348.248,54 €

Como se puede observar, la subvención anual para gastos es sustancialmente mayor que la de la campaña electoral pero, como la anterior, sólo la disfrutan los partidos con representación parlamentaria.

Hoja de ruta hacia el bipartidismo, y cómo evitarlo

Quien se pregunte por qué la infinidad de alternativas políticas existentes no calan en el electorado aquí tiene una sencilla explicación: el sistema electoral las discrimina, la sesgada y desigual cobertura “informativa” que ofrecen las fábricas de consenso (también denominadas medios de comunicación) las ocultan a los ciudadanos, y el sistema de subvenciones estatales a partidos políticos les niega los recursos económicos para darse a conocer. Mientras, los partidos “que interesan” obtienen escaños, reciben una amplia cobertura informativa y dinero del Estado para sufragar las campañas electorales y sus gastos de funcionamiento. ¿Es esto democracia? Yo diría que no

El hecho de supeditar la subvenciones de los partidos políticos a la consecución de un escaño es por sí mismo discriminatorio hacia las alternativas que obtienen votos, pero no representación parlamentaria. Además, vulnera el principio de igualdad de oportunidades y, sobre todo, reduce la pluralidad del discurso político.

Si a esto añadimos que nuestro sistema electoral es injusto, y favorece descaradamente a las formaciones parlamentarias más grandes, encontramos que los partidos más votados han montado un sistema para acaparar el poder político y que, a la larga, nos conducirá al bipartidismo si no lo evitamos.

Para empezar, sería conveniente que empezarás a votar a los partidos con los que identifiques verdaderamente, ya que limitarse a elegir entre A o B no es libertad. Ya he comentado que hay muchos: en estas últimas elecciones se presentaron 92 partidos políticos, sumando un total de 1.130 candidaturas al Congreso y 1.235 al Senado, un 30% más que en 2004. Sin embargo, no esperes que los medios de comunicación te informen de otras alternativas, tendrás que informarte por tus propios medios. Es parte de la responsabilidad de ejercer tu soberanía.

También sería deseable que los partidos políticos se financiasen exclusivamente con recursos propios y de las aportaciones de sus afiliados y simpatizantes, como ya han propuesto algunos partidarios de la eliminación de las subvenciones a los partidos políticos.

Es evidente que quienes se benefician de estas subvenciones las defenderán con su vida mientras las sigan cobrando. Por eso en necesario que mucha gente vote “con todas sus fuerzas” a quienes proponen hacer estas y otras reformas que igualen en oportunidades a quienes se presentan a unas elecciones. Si tu no cambias las cosas, nadie lo va a hacer por ti; así que actúa.

¿Son las elecciones la fiesta de la democracia?

Cuanto más me informo, más motivos encuentro para afirmar que España no es una Democracia. No lo es porque los ciudadanos no pintamos nada, algo de lo que es implícitamente consciente hasta el más convencido votante.

En España no gobierna (“-cracia”) el pueblo (“demo-“), ya que carecemos de medios eficaces para el ejercicio directo de la soberanía, y los medios indirectos (a través de representantes) se encuentran supeditados a la voluntad de los partidos políticos, protegidos por nuestro injusto sistema electoral, que beneficia descaradamente a las formaciones parlamentarias más grandes, fomenta el bipartidismo y el mantenimiento del “status quo”.

Lo poco que podemos hacer por nosotros mismos es presentar iniciativas populares, que están limitadas a hacer propuestas de ley sobre temas no regulados por leyes orgánicas (los verdaderamente importantes) y, hasta la fecha, no han superado el trámite parlamentario a pesar de haber reunido suficientes firmas para presentarse. También podemos votar los referendums que convoca el gobierno sobre los temas que le interesan (¿para cuando un referéndum sobre el aborto o la eutanasia?), aunque poco importa, porque su resultado no es vinculante para los poderes del Estado.

Lo que sí que es vinculante son los resultados de las elecciones, por eso el sistema electoral está basado en listas cerradas, para que los ciudadanos sólo puedan decidir qué partidos elegirán a las personas que se sientan en el Congreso y en el Senado, que es lo que pasa cuando los ciudadanos no podemos elegir ni la composición ni el orden de las listas que votamos.

Una vez en sus puestos, los representantes de los ciudadanos administran nuestra soberanía sin que podamos ejercer ningún control sobre su labor. Pese a que se supone que les elegimos nosotros, no podemos auditar su trabajo ni cesarlos de sus puestos.

Hoy empieza un nuevo ciclo, unas nuevas elecciones en las que la gente vuelve a votar, sin saber muy bien por qué y, en muchos casos, para que no gane otra opción. Esta proclamada “fiesta de la democracia”, a la que por cierto no parece haber sido invitada, es un claro reflejo de la calidad democrática del sistema de gobierno que se legitima con estas elecciones.

El colegio electoral

Al llegar al colegio recuerdo demasiado tarde algo que ya observé en 2004, que entre las 11h y las 13h el colegio electoral está hasta la bandera. Busqué las cabinas que garantizan que el voto sea secreto y encuentro esto.

cabina votación

Sin papeletas en el interior (ni donde ponerlas), sin bolígrafo para marcar el senado, y una cortina que no cierra bien ni cubre completamente. Así que toca coger las papeletas del pasillo a la vista de todo el mundo (cogiendo varias si se quiere disimular).

Esperando la cola para votar, escucho un comentario propio de tan “democrático” día. Un señor de unos cincuenta y tantos comenta “Hay mucha participación… esto NO nos beneficia”.

Si el ser humano fuera racional, este comentario sólo podría provenir de un afiliado a un partido minoritario al que, lógicamente, la alta participación resta posibilidades de conseguir un representante. Sin embargo, dada la composición electoral de Madrid, donde los partidos minoritarios están a 100.000 votos de su primer escaño, me cuesta creerlo que sea el caso.

Incluso aunque fuera de “Unión Progreso y Democracia” o “Ciudadanos – Partido de la Ciudadanía”, que aspiran (como todos) a conseguir un escaño en Madrid, me cuesta creer que un votante de estos partidos, que se venden como “diferentes”, le interese una baja participación, ya que es más probable que les vote un abstencionista que un votante de otro partido grande.

Desde luego que no creo que se tratara de un abstencionista activo, que piensa nuestro sistema de gobierno no es democrático, que no encuentra ningún partido político que defienda esta postura (aunque quizás los haya, y si no se pueden fundar), y que no está dispuesto a renunciar a su soberanía durante 4 años. Aunque a este colectivo le podría interesar una alta abstención que fuerce un cambio de modelo de gobierno (para mejor, claro), desde luego no te los encuentras en un colegio electoral papeleta en mano y, sobre todo, se toman mucho más en serio la democracia que los ciudadanos medios como para decir esto.

Así pues, supongo que se tratará de un votante informado de izquierdas, que sabe que nuestro colegio electoral es mayoritariamente de derechas (65% aprox en las últimas elecciones generales, en las que fui vocal del mesa) y sabe que tanta gente significa muchos votos para “los otros”. Aunque me inclino más por pensar que se trate de un votante del PP que ha oído que una alta participación les perjudica. Toda especulación está abierta a discusión…

También en la cola, dos mujeres que están delante mio me preguntan si tenía un bolígrafo, y ya puestos, cómo se vota al senado. Esta pregunta, que me han hecho bastantes veces a lo largo de esta campaña, retrata la ignorancia con la que mucha gente “ejerce su soberanía”. Estoy seguro que si la gente comprendiese la ley electoral, el sistema político se desestabilizaría.

Rápidamente les explique que se pueden votar hasta tres candidatos, del mismo o diferentes partidos, aunque sigo sin comprender por qué las instrucciones para votar al senado no figuran en la propia papeleta… por falta de espacio no será.

papeleta-senado-2008

Lo que no les expliqué fue que esta restricción existe para evitar que todos los senadores de una circunscripción pertenezcan a la lista más votada, que es lo que pasaría siguiendo el sistema de asignación actual.

Afortunadamente para ellas, me limité a prestarles mi rotulador verde anti-fraude electoral, que uso para que resulte más evidente cualquier intento de manipular mi voto minoritario marcando más opciones de las permitidas, y evitar que se confunda con uno en blanco (porque no vean rápidamente que he marcado opciones raras).

Bueno, ya me toca. A pesar de ser candidato al Senado, entregué mis papeletas a la Presidenta de la mesa, quien fue la que introdujo mis votos en las urnas, como exige la ley (Art. 86.3 LOREG) y a diferencia de lo que hacen los políticos (ver I, II, III y IV)… ¡¡que encima se equivocan!!.

De vuelta a casa me encuentro que, todavía, no se ha retirado las banderolas electorales, contraviniendo el apartado primero del acuerdo 34/2008 de la Junta Electoral de Zona de Madrid, que exigía su retirada antes de las 6:00h del día 7 de marzo. Si alguien quiere ayudar a denunciarlo puede mandar enlaces a fotos de calles de Madrid (indicando la calle de que se trata) donde se vea claramente la banderola, la placa del nombre de la calle (u otro mobiliario urbano que permita identificar el lugar) y un periódico del 8 de marzo o posterior.

pancartas electorales dia votación

El Escrutinio

El escrutinio de mi mesa en las elecciones de 2004 fue, cuando menos, irregular. Los interventores de los partidos políticos, que tienen voz en las deliberaciones de la mesa pero no voto, empezaron a “aconsejar” a la mesa cómo hacer el recuento. A la presidenta, que sólo pensaba en irse a casa, le pareció adecuado que abriéramos las urnas (de una en una, claro), y, entre todos, abriéramos los sobres y fuéramos haciendo montones.

Aunque más rápido, esta forma de recontar no es la que establece la ley, y es propensa a errores de recuento. Sólo la presidenta de la mesa puede extraer los votos de la urna, de uno en uno, cantarlos y mostrarlos a los miembros de la mesa. Sin duda es un proceso más lento, y especialmente desalentador si eres parte de la mesa electoral más grande del colegio y estás recontando los votos de unas elecciones con alta participación.

Confieso que, aunque me quejé, al resto de miembros de la mesa e interventores les pareció que estaba loco por querer recontar así, y no tuve suficiente valor para defender la ley, ya que podría haber amenazado con no firmar el acta de la mesa en protesta.

Con el “método rápido” acabamos a las 1:00am, si hubiéramos recontado los votos según establece la ley seguramente habríamos acabado a las 3 o 4 de la mañana, pero tampoco hubiera sido tan grave porque los miembros de la mesa tienen por ley un permiso retribuido de 5 horas la jornada siguiente a la votación. Por culpa del recuentro “express” el partido minoritario por el que me presentaba en aquellas elecciones perdió un voto para el Senado, que debió contabilizarse como blanco, y me quedé con la duda de cuántos votos en blanco habrían sido robados por votos con dos papeletas votando a la misma candidatura.

Puesto que el escrutinio es público por ley, y la participación parece que va a ser igual de elevada que en 2004, me voy corriendo a mi colegio electoral a ver si aquello fue una excepción o la norma.

A las 20:00h se cierran las puertas (conmigo dentro) y empieza el recuento en la linea que viene siendo habitual, aunque con más orden que en 2004. Presidentas de mesa, vocales, interventores y apoderados, todos a una sacando votos de las urnas y de sus sobres vulnerando el procedimiento electoral ante la presencia impasible de la policía nacional y los interventores del Estado (por cierto, muy jovencitos y sin acreditación).

De entre la jungla de papeletas, mucho voto nulo votando a Gallardón y, como me esperaba, a UPyD al Senado: En torno al 30% de los votantes de UPyD de mi mesa electoral marcaron los cuatro candidatos que presentaban al senado, ergo voto nulo. El alto respaldo que obtuvo UPyD en mi mesa (con más del 50% de voto al PP) me hace reafirmarme en mi convencimiento de que se trata de un partido de centro-derecha. En contraste, Izquierda Unida se va al hoyo claramente… el voto (in)útil se manifiesta con fuerza aquí.

Al final, cuando los números no cuadran, los miembros de las mesas añaden convenientemente unos cuantos votos en blanco para redondear la cuenta, y todos tan anchos. Los de la mesa de al lado optaron por fabricar un par de votos nulos que faltaban porque no sabían que había pasado con los originales que sacaron (ambos con una papeleta al PP y otra al PSOE).

Ante la duda, las decisiones se toman por consenso, según le parezca a los componentes de la mesa. ¡¿Para qué consultar la ley electoral?!, que está claro que no os habéis leído. Lo mejor los comentarios de los interventores, sentando cátedra con frases como “siempre se ha hecho así”. Joder, que lleváis auditando elecciones por lo menos 10 años (que os conozco) y todavía no os habéis mirado las normas electorales, ya os vale.

Lo más patético, tres votos al senado para el PSOE que nunca debieron contabilizarse, porque el votante, en un alarde de vaguería, hizo una equis grande que abarcaba las casillas de los tres candidatos en vez de hacer una equis en la casilla de cada uno de ellos.

Al final, misma participación que en 2004 y misma hora de salida. A las 9:00 ya estaba escrutado el Congreso, y hasta las 12:00 el Senado (y luego a hacer las actas). Se confirma la utilidad del rotulador verde a la hora de captar la atención de los escrutinadores a altas horas de la noche. Tuve ocasión de salvar por los pelos un voto a “Por Un Mundo Más Justo” (PUM+J) al senado, pero me pregunto cuántos votos a formaciones minoritarias no se habrán contabilizado.

Por eso, recomiendo encarecidamente a los votantes de partidos minoritarios que usen rotulador gordo, nunca bolígrafo, y de color diferente a la papeleta (ni negro ni rojo) para la papeleta del Senado, porque hay mucha gente mayor contando los votos y no se ven las equis. Si podéis doblar la papeleta para que al sacarla se vea el voto, mejor. Pero, sobre todo, no seáis tan cabrones como para cerrar el sobre con la banda adhesiva.

Cuando me iba pude ver como en una mesa estaban recontando los votos según establece la ley. Iban bastante rezagados y seguro que acabaron a altísimas horas de la noche. Estas anónimas personas merecen toda mi admiración por su sacrificio por el bien común.

El Resultado: Más bipartidismo y menos democracia

Finalmente el recurso al voto útil y al miedo de que ganen “los otros” ha funcionado… y el sistema electoral ha echado el resto. A pesar de una campaña electoral mediocre, y huérfana de propuestas y verdaderos debates, los ciudadanos han dado un paso más hacia la renuncia total a sus derechos políticos. La próxima legislatura el parlamento será un poco menos plural.

De los 350 escaños, 322 ya están en manos de los 2 partidos más votados. El PSOE se lleva 16 escaños más de lo que le correspondería por el número de votos recibidos, mientras que el PP sólo recibe 12 escaños extra. Esto es posible gracias a una terrible combinación de circunscripciones pequeñas con reparto mediante método D’hondt: un sistema electoral diseñado para perjudicar a las minorías, y que difícilmente será más proporcional mientras favorezca a quienes gobiernan.

A continuación os dejo la famosa comparativa entre sistemas electorales con los datos provisionales de las Generales de 2008. En amarillo el reparto oficial de escaños, en rosa el reparto de escaños utilizando una circunscripción única sin límite del 3%, y en verde el reparto utilizando el Cociente Droop en vez de D’hondt, en circunscripción única.

Algún día unas elecciones serán el germen de una verdadera democracia, pero mientra la fiesta continua si la presencia de la homenajeada.

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Votos %
votos
D’Hont
Prov.
%
Escaños
Difer.
Esc./
Votos
D’Hont
Nac.
Sin 3%
%
Escaños
Difer.
Esc./
Votos
Droop
Nacio.
Esc. por
cociente
Resto
Votos
Esc.
Resto
%
Escaños
Difer.
Esc./
Votos
PSOE 11.288.698 44,36% 169 48,29% +3,93% 162 46,29% +1,93% 156 155 50.578 1 44,57% +0,21%
PP 10.277.809 40,39% 154 44% +3,61% 147 42,00% +1,61% 142 141 54.745 1 40,57% +0,19%
CIU 779.425 3,06% 10 2,86% -0,21% 11 3,14% +0,08% 11 10 54.385 1 3,14% +0,08%
EAJ-PNV 306.128 1,20% 6 1,71% +0,51% 4 1,14% -0,06% 4 4 16.112 0 1,14% +0,06%
ERC 291.532 1,15% 3 0,86% -0,29% 4 1,14% 0,00% 4 4 1.516 0 1,14% +0,00%
IU 969.871 3,81% 2 0,57% -3,24% 13 3,71% -0,10% 13 13 27.319 0 3,71% +0,10%
BNG 212.543 0,84% 2 0,57% -0,26% 3 0,86% +0,02% 3 2 67.535 1 0,86% +0,02%
CC-PNC
174.629 0,69% 2 0,57% -0,11% 2 0,57% -0,11% 2 2 29.621 0 0,57% +0,11%
UPyD 306.078 1,20% 1 0,29% -0,92% 4 1,14% -0,06% 4 4 16.062 0 1,14% +0,06%
NA-BAI 62.398 0,25% 1 0,29% +0,04% 0 0,00% -0,25% 1 0 62.398 1 0,29% +0,04%
CA 68.679 0,27% 0 0,00% -0,27% 0 0,00% -0,27% 1 0 68.679 1 0,29% +0,02%
EA 50.371 0,20% 0 0,00% -0,20% 0 0,00% -0,20% 1 0 50.371 1 0,29% +0,09%
C’s 46.313 0,18% 0 0,00% -0,18% 0 0,00% -0,18% 1 0 46.313 1 0,29% +0,10%
PACMA 44.795 0,18% 0 0,00% -0,18% 0 0,00% -0,18% 1 0 44.795 1 0,29% +0,11%
VERDES 41.523 0,16% 0 0,00% -0,16% 0 0,00% -0,16% 1 0 41.523 1 0,29% +0,12%
PAR 40.054 0,16% 0 0,00% -0,16% 0 0,00% -0,16% 1 0 40.054 1 0,29% +0,13%
CHA 38.202 0,15% 0 0,00% -0,15% 0 0,00% -0,15% 1 0 38.202 1 0,29% +0,14%
NC-CCN 38.024 0,15% 0 0,00% -0,15% 0 0,00% -0,15% 1 0 38.024 1 0,29% +0,14%
LV-GV
30.840 0,12% 0 0,00% -0,12% 0 0,00% -0,12% 1 0 30.840 1 0,29% +0,16%
aralar
29.989 0,12% 0 0,00% -0,12% 0 0,00% -0,12% 1 0 29.989 1 0,29% +0,17%
Totales 25.448.681 350 14,81% 350 5,91% 350 335 15 2,05%
coeficiente Droop 72.504